Una mirada extensa y honesta a Medellín: un valle estrecho donde no solo importan las laderas que la abrazan, sino todo lo que ocurre entre ellas.
La vida, las calles, las voces… la Ciudad en su totalidad. En esta pieza nos acompaña el artista invitado Diego Andrés Agámez Berrío, arquitecto del Caribe y habitante de Medellín desde hace 16 años. Sus dibujos, delicados y atentos, nos enseñan a mirar despacio; a descubrir, en la quietud de la línea, aquello que la ciudad susurra a quien sabe observarla.
Una obra para quienes aman a Medellín y quieren llevar consigo una panorámica que no solo se mira: se siente
Dimensiones: 33 x 98 cm
